Nepal eleva a 1.252 los muertos por devastadora riada mientras miles continúan desaparecidos
La cifra de fallecidos por la devastadora riada que azotó Nepal el 26 de agosto ascendió a 1.252, mientras 4.216 personas continúan desaparecidas. Solo 95 de los más de 1.200 cuerpos recuperados han podido ser identificados y entregados a sus familias. Las autoridades solicitaron muestras de sangre y perfiles de ADN para avanzar en la identificación, mientras China reforzó la ayuda humanitaria
Nepal eleva a 1.252 los muertos por devastadora riada mientras miles continúan desaparecidos
Solo 95 de los más de 1.200 cuerpos recuperados desde el 26 de agosto han podido ser identificados y entregados a sus familiares. Las autoridades recurren a muestras de sangre y perfiles de ADN para avanzar en la identificación.
Katmandú, Nepal(EFE).— Al menos 1.252 personas han muerto y otras 4.216 permanecen desaparecidas en Nepal tras la devastadora riada registrada el pasado 26 de agosto, mientras las autoridades intensifican las labores de búsqueda, rescate e identificación de víctimas a lo largo de las zonas afectadas por el desbordamiento del río Trishuli.
El último balance de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA), actualizado este jueves a las 12:00 hora local (06:15 GMT), sitúa en 1.252 la cifra de fallecidos y mantiene en 4.216 el número de desaparecidos.
Entre los desaparecidos figuran al menos 583 extranjeros, incluidos dos ciudadanos españoles, según informaron fuentes oficiales a EFE. Una de las personas españolas contabilizadas como desaparecidas por las autoridades chinas corresponde a una de las dos registradas también en Nepal.
Solo 95 cuerpos han sido entregados
A pesar de que desde el inicio de las labores de búsqueda, el 26 de agosto, se han recuperado más de 1.200 cuerpos, solo 95 han podido ser identificados y entregados a sus familiares, debido a las dificultades para determinar la identidad de las víctimas.
En las últimas horas fueron recuperados otros 48 cuerpos durante las operaciones de búsqueda y rescate. Sin embargo, las autoridades enfrentan dificultades para establecer un número definitivo de víctimas, debido a la recuperación de restos humanos separados que podrían corresponder a una misma persona.
La situación también mantiene bajo incertidumbre a unos 900 trabajadores de centrales hidroeléctricas, cuyo paradero continúa sin conocerse.
Familiares aportan muestras de ADN
Ante la magnitud de la tragedia y las dificultades para identificar los cuerpos, la Policía de Nepal solicitó este jueves muestras de sangre y perfiles de ADN a miles de familiares que permanecen a la espera de información sobre sus seres queridos.
El procedimiento busca facilitar la identificación científica de los cuerpos recuperados y permitir su posterior entrega a las familias.
La complejidad de las operaciones aumenta por el elevado número de personas desaparecidas y por las condiciones generadas por la riada, que afectó extensas zonas a lo largo del cauce del río Trishuli.
Una de las mayores riadas registradas
La inundación del 26 de agosto ha sido descrita por observadores locales como la mayor riada de la que se tiene memoria en la zona.
El nivel del agua llegó a elevarse entre 15 y 18 metros por encima de su nivel habitual, provocando graves daños y arrasando asentamientos situados a lo largo de aproximadamente 72 kilómetros del río Trishuli.
La dimensión de la emergencia ha obligado a mantener desplegados equipos de rescate mientras continúan las labores para localizar a personas desaparecidas y recuperar cuerpos.
También hay víctimas en territorio chino
La emergencia ha tenido repercusiones también en el lado chino de la frontera. En el condado de Gyirong, en la región del Tíbet, las autoridades mantienen un balance de 21 fallecidos y 541 personas desaparecidas, de las cuales 261 son extranjeras.
Estas cifras permanecen sin cambios respecto al último informe difundido por las autoridades de esa región.
China amplía su asistencia
China reforzó su apoyo a Nepal con un nuevo envío de ayuda humanitaria y un segundo grupo de especialistas en identificación mediante ADN para colaborar con las autoridades en las labores de respuesta.
El portavoz del Ministerio chino de Exteriores, Guo Jiakun, informó que el tercer envío incluye tiendas de campaña, mantas, equipos destinados a la conservación de cadáveres, ropa médica de protección y dispositivos de comunicación por satélite.
La cooperación internacional busca contribuir tanto a las operaciones de emergencia como al complejo proceso de identificación de las víctimas.
Una emergencia que continúa
Más de una semana después de la riada, Nepal continúa enfrentando una emergencia de grandes proporciones. La elevada cifra de fallecidos, los miles de desaparecidos y las dificultades para identificar a los cuerpos recuperados mantienen abiertas las operaciones de búsqueda y rescate.
La prioridad de las autoridades permanece centrada en localizar a los desaparecidos, establecer con mayor precisión el número de víctimas y facilitar que los cuerpos identificados puedan ser entregados a sus familiares.
Con miles de personas aún sin localizar y nuevas labores de identificación en marcha, la magnitud definitiva de la tragedia podría tardar en establecerse.



