Domínguez Brito rechaza que el trabajo forzado caracterice a la industria azucarera dominicana
El exministro de Trabajo Francisco Domínguez Brito afirmó que el trabajo forzado no caracteriza actualmente a la industria azucarera dominicana. Tras el reportaje publicado por The New York Times sobre supuestas condiciones laborales, reconoció que las denuncias deben ser investigadas y corregidas cuando corresponda, especialmente las relacionadas con trabajadores haitianos. También defendió una mayor mecanización del sector y el fortalecimiento de las condiciones laborales.
Domínguez Brito rechaza que el trabajo forzado caracterice a la industria azucarera dominicana
El exministro de Trabajo reconoce que las denuncias sobre condiciones laborales, especialmente entre trabajadores haitianos, deben ser investigadas, pero advierte contra la generalización de casos particulares.
Santo Domingo.- El exministro de Trabajo Francisco Domínguez Brito afirmó este miércoles que las denuncias sobre supuestas condiciones de trabajo forzado en la industria azucarera dominicana, divulgadas por The New York Times en un artículo publicado el 18 de agosto, no representan, a su juicio, la realidad general del sector en la actualidad.
Domínguez Brito sostuvo que las situaciones denunciadas deben ser escuchadas, investigadas y corregidas cuando corresponda, particularmente aquellas relacionadas con trabajadores haitianos, pero consideró incorrecto presentar casos específicos como una práctica generalizada de la industria azucarera del país.
“El trabajo forzado tiene un significado preciso: supone obligar a una persona a trabajar mediante amenazas, violencia, coerción, retención de documentos o restricciones que le impidan abandonar libremente su empleo. Esa no es la realidad que caracteriza hoy a la industria azucarera dominicana. Tampoco existe como práctica el trabajo infantil en nuestros campos de caña”, expresó.
El exfuncionario explicó que, desde su experiencia al frente del Ministerio de Trabajo, ha podido observar cambios en las condiciones laborales del sector durante las últimas décadas.
“La realidad de hoy no es la de décadas pasadas. Existen nuevas regulaciones, mayor fiscalización y estándares laborales que han producido cambios importantes”, afirmó. ** Llama a investigar las denuncias**
Domínguez Brito no descartó la necesidad de examinar las situaciones descritas en el reportaje internacional. Señaló que los testimonios y cuestionamientos relacionados con las condiciones laborales deben ser atendidos por las autoridades y los actores correspondientes.
Su posición combina el rechazo a una caracterización general de la industria como un sector donde prevalece el trabajo forzado con el llamado a mantener mecanismos de supervisión que permitan detectar y corregir eventuales incumplimientos laborales.
Apuesta por la mecanización
Como parte de los desafíos que enfrenta el sector, el exministro planteó profundizar la mecanización de la industria azucarera, especialmente en las labores de cosecha.
A su juicio, este proceso debe estar acompañado de mejores condiciones de trabajo, capacitación para los trabajadores y medidas orientadas a elevar la productividad.
“La industria azucarera genera empleos, exportaciones y riqueza para el país. República Dominicana debe defenderla frente a generalizaciones injustas, pero también exigirle continuar transformándose”, sostuvo.
Domínguez Brito consideró que el fortalecimiento de los estándares laborales constituye también una vía para mejorar la imagen y la competitividad de la industria dominicana frente a los mercados internacionales.
“La mejor defensa de nuestra industria es demostrar, con hechos verificables, que puede producir competitivamente respetando plenamente la dignidad y los derechos de cada trabajador”, concluyó.
Las declaraciones se producen luego de la publicación, el 18 de agosto, de un reportaje de The New York Times que cuestiona determinadas condiciones laborales en la industria azucarera dominicana y aborda, entre otros aspectos, la situación de trabajadores haitianos.
La información suministrada para esta noticia no incluye el texto completo del reportaje citado, ni datos oficiales recientes sobre inspecciones laborales, denuncias, sanciones o condiciones de trabajo en los ingenios dominicanos. Por tanto, esos elementos no pueden incorporarse como hechos comprobados sin consultar las fuentes originales.
El debate coloca nuevamente bajo escrutinio las condiciones laborales en uno de los sectores tradicionales de la economía dominicana y plantea la necesidad de que las autoridades y empresas aporten información verificable sobre cumplimiento de la legislación laboral, fiscalización, mecanización y protección de los derechos de los trabajadores.



