La ONU advierte que la crisis humanitaria en Venezuela se agrava tras los terremotos
La ONU, a través de ACNUR, alertó que la crisis humanitaria en Venezuela se ha agravado rápidamente tras los recientes terremotos. Cerca de 16.000 personas permanecen desplazadas, muchas sin acceso a refugio adecuado, alimentos ni servicios básicos. Además, preocupa el incremento de menores separados de sus familias y las dificultades logísticas para distribuir la ayuda humanitaria, mientras organismos internacionales refuerzan la asistencia en las zonas afectadas.
La ONU advierte que la crisis humanitaria en Venezuela se agrava tras los terremotos ACNUR alerta sobre escasez de alimentos, colapso de servicios básicos y aumento de los riesgos para miles de personas desplazadas en varias regiones del país
GINEBRA. La situación humanitaria en Venezuela continúa deteriorándose de forma acelerada tras los recientes terremotos que afectaron varias regiones del país, según advirtió este martes la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). El organismo informó que miles de personas permanecen desplazadas, enfrentan graves carencias de alimentos y servicios esenciales, mientras aumentan los riesgos de protección para los sectores más vulnerables, especialmente niños y familias que han perdido sus hogares.
Evaluaciones revelan un panorama cada vez más crítico
De acuerdo con las primeras inspecciones realizadas por equipos humanitarios los días 26 y 27 en los estados de La Guaira, Distrito Capital, Miranda, Aragua y Carabobo, la emergencia ha incrementado significativamente la vulnerabilidad de la población afectada.
ACNUR, responsable de coordinar la respuesta en materia de protección y refugio para los damnificados, indicó que las condiciones de vida se han deteriorado rápidamente debido a la combinación de la destrucción provocada por los sismos y las limitaciones para atender las necesidades más urgentes.
Entre los principales problemas identificados destacan la escasez de alimentos, el colapso de los servicios básicos y el incremento de los riesgos de protección para quienes permanecen desplazados.
Cerca de 16.000 personas han sido desplazadas
Las cifras actualizadas indican que aproximadamente 16.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus viviendas como consecuencia de los terremotos.
Sin embargo, una parte importante de los afectados aún no ha logrado acceder a un alojamiento seguro. Según ACNUR, alrededor del 50 % permanece acogido por familiares o vecinos, mientras que un 39 % continúa viviendo en calles, plazas y otros espacios públicos.
El resto de la población desplazada ha encontrado refugio temporal en iglesias, centros educativos e instalaciones improvisadas que, de acuerdo con la agencia, no reúnen las condiciones mínimas de protección, privacidad ni higiene requeridas para afrontar una emergencia de esta magnitud.
La portavoz de ACNUR en Ginebra, Carlotta Wolf, explicó que las condiciones actuales representan un desafío adicional para las organizaciones humanitarias encargadas de asistir a los damnificados.
Crece la preocupación por los menores separados de sus familias
Uno de los aspectos que más preocupa a las agencias de Naciones Unidas es la situación de los niños y adolescentes.
Las evaluaciones realizadas sobre el terreno reflejan que el 17 % de las personas consultadas reportó la presencia de menores no acompañados o separados de sus familiares, una situación que incrementa considerablemente los riesgos de vulnerabilidad, explotación y violencia.
Ante este escenario, el Grupo de Protección de Naciones Unidas, coordinado por ACNUR con el respaldo de otras agencias como Unicef, activó un programa destinado a identificar a estos menores, localizarlos y facilitar su reunificación con sus familias cuando sea posible.
Organizaciones buscan mejorar la distribución de la ayuda
Las agencias humanitarias también trabajan para optimizar la recepción y entrega de la asistencia.
En coordinación con Cáritas, se habilitó un centro destinado al almacenamiento y clasificación de donaciones con el propósito de agilizar la distribución de alimentos, insumos médicos y artículos de primera necesidad entre las comunidades afectadas.
No obstante, responsables del Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtieron recientemente que la llegada masiva de ayuda espontánea ha generado importantes dificultades logísticas.
Según explicó un representante del organismo, el elevado volumen de personas que intenta colaborar sin una coordinación previa ha provocado un "caos logístico", por lo que insistió en la necesidad de organizar adecuadamente las operaciones para garantizar una distribución eficiente, ordenada y respetuosa de la dignidad de los damnificados.
ACNUR mantiene apoyo a la respuesta liderada por las autoridades
Durante una rueda de prensa en Ginebra, la portavoz Carlotta Wolf también fue consultada sobre las versiones difundidas en redes sociales relacionadas con una presunta falta de transparencia en la distribución de la ayuda humanitaria.
En respuesta, indicó que, como ocurre habitualmente en este tipo de emergencias, las agencias de Naciones Unidas respaldan las acciones coordinadas por el gobierno del país afectado, manteniendo su apoyo dentro del marco de la respuesta oficial.
Una emergencia que exige atención internacional
La evolución de la crisis humanitaria en Venezuela mantiene en alerta a las organizaciones internacionales, que continúan evaluando las necesidades sobre el terreno y reforzando las labores de asistencia.
Mientras miles de personas permanecen sin acceso a condiciones adecuadas de vivienda, alimentación y servicios esenciales, Naciones Unidas insiste en la importancia de fortalecer la coordinación humanitaria para responder con rapidez y eficacia a una emergencia que sigue agravándose y que afecta especialmente a la población más vulnerable.



